sábado, 31 de julio de 2010

San Luis v/s Huachipato: Duelo de Golazos

¿Quién iba a pensar que con el frió que hacia íbamos a ver una verdadera batalla de goles? Ese fue el pensamiento que nos quedo cuando salimos del partidazo que jugaron San Luís de Quillota y Huachipato. No es por subestimar a los equipo sino por el frió que hacía, ese que cala los huesos e invita a quedarse metido en la cama, dejando pasar el día. Pero para suerte del fútbol y el espectáculo, estos dos equipos se olvidaron del frió viento de Playa Ancha, tan característico en esta época del año.

Así fue porque estos muchachos, en el Estadio Chile Deportes de la ciudad Puerto nos llenaron de emociones los 94 minutos que duro el encuentro. Un verdadero partidazo. Una batalla de goles.

Esta guerra de tiros de media distancia comenzó a los 20 minutos cuando una jugada preparada, tras una ejecución de pelota parada, deja solo a José Luís Zelaya que desde 35 metros le pega de lleno con su empeine derecho y clava un violento disparo en las mayas de Fernando de Paúl, que la tuvo que ir a buscar al fondo del arco. Era el primer gol del partido. Un encuentro que se había mostrado parejo pero que los acereros, incisivos, habían logrado materializar. El partido se destrabo y los Talcahuinos empezaron a llegar más y era natural porque San Luís buscaba la igualdad, pero de forma desordenada. Y los del sur tuvieron el segundo que parecía mucho castigo, porque el partido era parejo, de ida y vuelta. Quedando demostrado en dos llegadas del equipo de Quillota, primero tras desborde del Huevito Soto, que a pesar de su sobrepeso, se saco en velocidad a varios jugadores contrarios y llegando al fondo de la cancha, tocando como los libros indican, un centro mortífero que no pudo alcanzar el delantero punta de los canarios, avisaban los locales. Minutos más tarde tendrían otra nueva opción, una jugada que llega a los pies Mario Pierani que no había aparecido de forma clara en el partido, la pierde y provoca el grito de la gente: “¡No le sale una!” y en la jugada siguiente, como si el argentino hubieran intuido el grito, recibe el balón, que derivado de un centro pasado, sin trascendencia, logra con gran prestancia controlar y embocar de “cucharita” al segundo palo del portero acerero, Cristian Muñoz, provocando la locura de la barra canaria que se vino al estadio porteño. Era el 1-1 y todo sabíamos que se venia un partidazo.

Hubo varias llegadas, un poco más para Huachipato otras para San Luís, pero siempre los acereros fueron mas claros, logrando una buena triangulación tanto en derecha como izquierda, dándole dolores de cabeza a la defensa canaria. Pero sin lastimar.

Hasta que tras un tiro de esquina, José Pérez le pegó con la pierna derecha y desde 25 metros para mandar la pelota hasta el fondo del arco a los 76’, un golazo para desnivelar. Y por el otro lado el nerviosismo se hacia presente porque no solo al equipo canario, no le salía una en lo futbolístico sino que la gente comenzaba a insultar al técnico Roberto Mariani y le pedía que se fuera. Los gritos crecieron y se extendieron a toda la dirigencia que se encontraba cerca de nosotros en la platea del Estadio Chile Deportes.

Un grupo de hinchas enojados por el juego, se acercaron con una bandera que decía: “Dirigente$ de 3ª” haciendo alución a los altos cargos del club. Y bajo el canto: “Que se vayan todos, que no quede uno solo” demostraban su furia ante un dirigencia atónica que no sabia que hacer en ese momento, la hinchada siguió gritando mientras a lo lejos, en la otra punta de la cancha, un jugador Quillotano era expulsado por doble amarilla, Alexis Flores, recibía su segunda tarjeta y se iba antes de tiempo al vestuario, sepultando toda respuesta del los canarios, dejando un espacio en la defensa que los Acereros supieron aprovechar marcando el tercer gol por medio de Daúd Gazale, quien quedó solo tras recibir un buen pase de Gabriel Sandoval para comenzar a estructurar la goleada en Valparaíso a los 88 minutos. Pero todo lo definió Nelson Rebolledo en el epílogo para establecer el 4-1 final y llevarse los tres puntos a la Octava Región.

En declaraciones exclusivas a De Rabona, John Valladares dijo: “que todos habían fallado” y que él, como su equipo iban a luchar para sacar el equipo adelante y recalcó la necesidad de que dirigencia, cuerpo técnico y jugadores se unan para salir de esta “difícil situación”.

Por el lado de Huachipato, Arturo Salah declaró a De Rabona: “Me siento conforme con la victoria, fuimos más y merecimos golear”. Dejando en claro las diferentes realidades de estos dos adversarios, donde solo al final los del sur pudieron materializar sus opciones de gol, y dejando a la luz la gran dificultad que tiene el equipo de San Luís en concretar las opciones que tiene.

Las hinchadas obviamente variadas en sus estados de animo dejaron ver su pesar y en declaraciones exclusivas a De Rabona los canarios se mostraron contentos por la incorporación de Jorge Vargas pero se retiraron enojados y cabizbajos tras la goleada propinada por los sureños.

Mientras que la parcialidad acerera saltaba de alegría y un hincha, que fue según sus palabras, presidente de la barra sureña hace un tiempo, recalcó a De Rabona que: “Huachipato es una institución, grande que aunque no salga campeón, tiene una gran variedad de ramas deportivas y es una de las mejores y más serias del país, por contar con un dirigencia que tiene las cosas en orden, un sponsor que colabora con el equipo, y un estadio propio”.


Por Andrés Ojeda

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